La Iglesia San Francisco de Chillán, es una obra arquitectónica emblemática de nuestra ciudad. Nunca fue concluida y sufrió severos daños con motivo del terremoto de 24 de enero de 1939, que destruyó su techo, y su cúpula. Quizá los chillanejos más antiguos recuerden que gracias a una noria existente en la parroquia fue como se pudo surtir de agua a la ciudad destruída por la catástrofe, ya que el terremoto destruyó todas o casi todas las tuberías de agua existentes. Fue así como esta parroquia de San Francisco, ayudó a los afligidos chillanejos, proporcionándoles el vital elemento. Pero la memoria es frágil. Pues bien, ahora este templo, que alberga un tesoro cultural y patrimonial invaluable, necesita de la urgente ayuda de los chillanejos. Es evidente para quienes asisten a misa a este templo en días de lluvias, las muchas filtraciones y goteras que caen del techo. Se ha hecho una campaña, pero la respuesta ha sido tibia. Ni las autoridades ni los empresarios han querido colaborar, y sólo a lo más han prometido estudios, proyectos, pero nada concreto. Ha sido gracias a la respuesta de los mismos feligreses la que ha salvado esta campaña de no ser calificada de fracaso. Se necesita dinero, mucho dinero, para cambiar la techumbre, y así salvar al patrimonio cultural, arquitectónico y religioso que este templo alberga. Todo aporte vale.